

Muchos niños y adolescentes sufren
violencia verbal y física incluyendo la indiferencia de un adulto como avalando
el acto de violencia, muchos niños no saben cómo defenderse, ni cómo actuar y
menos los derechos que los asisten. Es en su “segundo hogar”, por lo general:
la escuela en donde muchos niños sufren acoso escolar o “bullying“.
El bullying se refiere a
cualquier maltrato psicológico, verbal o físico entre los mismos estudiantes,
donde muchas veces detrás existe la complicidad de adultos. Este acoso se
repite de forma constante y el afectado puede sufrir trastornos emocionales,
desconfianza, stress, temor y su nivel académico decae.
Este flagelo que viven algunos
niños y adolescentes también se extiende a las redes sociales, donde peor aún,
el que maltrata encuentra una manera de atacar a su víctima con más violencia y
muchas veces con otra identidad.
El bullying es un problema muy
serio, que necesita de atención inmediata para ayudar al maltratado/a en
recuperar la confianza en sí mismo. Toda niño y adolescente debe saber cómo
denunciar si es víctima de cualquier tipo de acoso, sobre todo los niños.

Por cuanto es importante el tema
de seguridad personal y de derechos humanos. Debemos dialogar y educar a
nuestros niños, dando consejos y orientaciones para que sepan qué hacer ante
cualquier situación de violencia o acoso que puedan sufrir. Tienen el derecho
de conocer sus derechos.
Nuestros hijos tienen porque tú se
lo has hecho saber, que siempre habrá alguien que defienda y comprenda sus derechos. Ellos deben saber que
el bullying es un acto de cobardía e inhumano.
Si son víctimas de bullying, no
permitas que su infancia o juventud sea un recuerdo traumático. Ayúdalo a ser
feliz.
Pero sin ellos los que acosan, no
permitas que esa violencia y prepotencia crezcan. Oriéntalo y busca la raíz de
este comportamiento, tal vez hayas fallado tú, pero nunca es tarde para
rectificar y ayudarlo a seguir el camino de la paz y la felicidad.
Por mi experiencia, no es fácil detectar
el acoso porque la víctima suele sufrir este acoso en silencio, y lo sufre
porque hemos fallado en hacer que nuestros hijos confíen en nosotros y no exista
buena comunicación, por eso es muy importante el trato, cariño, juego,
estimulo, dialogo diario con tus hijos. Analiza sus comportamientos y actitudes.
Muchas veces ellos nos necesitan y muchas veces queremos creer que no nos
necesitan.
Existen diferentes tipos de maltratos.
Puede que tu hijo lo sufra y tu no lo sepas, pero es importante, que lo
entiendas:
El físico. Cuando entre
compañeros se golpean y agreden. Cuando destruyen, rompen o lanzan cosas
personales de la víctima.
El verbal. Cuando sufren humillaciones,
insultos, menosprecios en público, llamadas telefónicas ofensivas y propagan de
rumores falsos. Este tipo de maltrato es el más común y la autoestima de la
víctima se ve muchas veces seriamente afectada.
El psicológico. Cuando la víctima
sufre de constantes amenazas que lo obligan a hacer cosas que no quiere ni debe
hacer.
EL social. Cuando existe exclusión por cualquier motivo
de un grupo de compañeros, propiciado por uno o varios. A través de las redes
sociales también la víctima sufre de constantes humillaciones o exclusiones.
Nuestros hijos y tu como padre o
madre deben reconocer cualquiera de los maltratos anteriores y saber que ningún
tipo de maltrato tiene razón de ser.
El acoso escolar no es nada
nuevo, tu y yo, en nuestra infancia presenciamos o vivimos de cerca este tipo
de acoso, y que muchas veces ignorábamos el daño que sufrían o sufríamos si
fuimos acosados. Por lo tanto, liberemos a nuestros hijos, educándolos para la
felicidad, el amor y la paz.
Como podemos detectar si nuestros
hijos son afectados y no lo comunican:

Estos niños o adolescentes
realmente sufren, y sus vidas son un infierno, causadas por otros mal
orientados y educados, los cuales también deben ser objeto de atención, corrigiendo
y enseñándoles lo grave de su mala conducta. Al no ser feliz, el temor por
vivir a diario este flagelo, puede llevarlo a pensamientos suicidas. No subestimes el tema del acoso escolar.
Si todos comenzamos por educar a nuestros hijos y sus compañeros, poco a poco
el circulo se ampliará y entonces viviremos juntos la justicia, la diversidad
con inclusión, la paz y la felicidad que todos pretendemos en nuestro mundo.

Los buenos ciudadanos nacen en el
hogar, en la familia, los buenos valores y la madurez de nuestros hijos también,
pero también muchas veces el bullying y los anti-valores también, por falta de orientación
y verdadero AMOR a nuestros hijos y alumnos, así que la tarea que nos toca es
esta, formar, educar y educarnos.
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